INTRODUCCION
En mi segunda experiencia de las prácticas pedagógicas interculturales la cual
fue en un contexto urbano quise partir
de las necesidades y de la relación que tienen los niños y niñas en el aula y
en su quehacer cotidiano en la comunidad. Es por eso que “SUBETE AL TREN DE LA
LECTURA Y ESCRITURA Y POR MEDIO DE TEXTOS DESCUBRE UN MUNDO LLENO DE AVENTURAS
”, nombre de mi proyecto de aula desarrollado en la Escuela Normal Superior
María Inmaculada Sección primaria, surge como un momento lúdico, formativo,
constructivo y significativo que busca acentuar la interacción de los niños y
niñas del grado tercero B, apoyándome de
dos estrategias que me brinda el
proyecto como son las rondas y los juegos como vía para que los contenidos
llevados al aula sean más llamativos para los educando creando un conocimiento
significativo que los lleve a la transformación de la escuela y la comunidad.
Es a partir de esta mirada
plasmé este segundo proyecto dentro de mi proceso formativo, para lo
cual tomé como enfoque central el aprendizaje significativo que fortalece el
trabajo íntegro, contextual y participativo del alumno, donde el niño producirá
e interpretara textos de una manera mas dócil , con actividades creativas que
lo ayuden en el desarrollo de su proceso de aprendizaje.
AUTOREFLEXION
Durante el desarrollo de mis prácticas pedagógicas
interculturales en la Escuela Normal María Inmaculada Sección Primaria, y con las observaciones hechas anteriormente
a este momento, percibí e identifiqué muchas situaciones problema que los niños
y niñas reflejaban en su cotidiana interacción con la maestra cooperadora y con
sus demás amiguitos de aula. Como por ejemplo, la falta de convivencia, el trabajo en equipo, la
indisciplina y falta de atención en clase, etc La realidad educativa de
nuestras instituciones cada vez es más preocupante, pues son muchos los
factores que obstaculizan el proceso de enseñanza y aprendizaje recíproco entre
docentes y estudiantes.
Desde el inicio de las prácticas pedagógicas, me preocupe por
cómo mejorar las relaciones en el aula y como llenar de dinamismo las
actividades desarrolladas en clases, tratando de que con la temática de cuento
con imágenes, los niños asimilaran mejor lo que de mi parte ofrecía en bien de
la construcción de sus saberes.
No puedo negar que para mí la primera semana de clase fue
bastante agotadora pues sentía que no iba a poder con esta labor, pero las
ganas de realizar un trabajo pedagógico bien hecho, de dejar huella en la
escuela y de demostrarles cariño se hacía para mí un triunfo que tenía que
lograr, con lo cual me proponía a dejar en ese mes de prácticas una seño que
los niños recordaran como la más chévere, la cariñosa y la dinámica.
Cabe recordar que por motivo de tiempo no se desarrollaron
todas las cosas como las tenía planeada, pues para mí el mes de práctica me
pareció corto, pero lo que me dejó satisfecho.
Por otra parte se vuelve más significativo cuando sabes que tu
trabajo y tu quehacer se ven recompensados con buenos frutos recogidos al final
de la cosecha. Concluyendo puedo decir entonces, que ha sido un peldaño más en
este proceso que poco a poco me
lleva a trabajar con muchas ganas y a
dar lo mejor de mí en lo que ya inicié y
que debo culminar satisfactoriamente.
Personalmente creó que me faltó tiempo para completar la
ejecución de mi proyecto de aula, pues el producto final no pudo ser
evidenciado.
ROBERTO Y SUS AMIGOS
Roberto era
un cerdito muy alegre y juguetón, que todos los animales del bosque querían
porque poseía un gran corazón. La vida de Roberto era ayudar y a los demás
enseñar, pues soñaba con ser maestro y una escuela levantar.
Todos los
días conejos, pájaros, burros, tortugas; vacas, ardillas, gallinas y hasta
orugas, se reunían en el centro del bosque a esperar, lo que el agradable
Roberto les traía para estudiar.
Fue así como
poco a poco y con las ideas de Roberto, muchos animalitos decidieron organizar
un lindo huerto. Sembraron las verduras y frutas que más les gustaban y a la
vez a leer, a escribir y de matemáticas disfrutaban.
Cierto día,
de un árbol cayó en la cabeza de Roberto una naranja y fue así que se le ocurrió
construir una escuela granja. Con ayuda de sus amiguitos inició tan ardua
labor, que para un gran enemigo sería de muy mal sabor.
Se trataba
del temible lobo feroz, que se decía tenía el cerebro como un grano de arroz.
No le gustaba aprender y dormía todo el día y nunca se le dio por conocer lo
que aquel cerdito impartía.
Cuando se
enteró de la construcción de la escuela, inmediatamente recordó una de las
fábulas de su abuela. Ella le había contado cuando él era pequeñito, la
historia del súper lobo que derrumbó la casa de tres cerditos.
En su gran
ignorancia y por pura maldad, se acercó al lugar donde la escuela abriría su
facultad.
Desde muy
lejos y escondido en los matorrales, vio como los animalitos trabajaban en
grandes cantidades. El cerdito feliz orientaba aquel hermoso trabajo, mientras
el sapo con hambre cazaba escarabajos.
Todos los
animales del bosque desde el más viejo hasta el más pequeño, esperaban terminar
aquella escuela con empeño; pues sabían que era lo mejor que a Roberto se le
había ocurrido, en sus creativas ideas que siempre los había sorprendido.
Pero la
felicidad y la alegría les duró poco, pues el temible lobo gritando como un
loco; apareció de repente y ahuyentó a casi todos, pero a Roberto y a sus
amigos que habían quedado solos, no les asustó en absoluto la actitud del aquel
camarada, ya que sabían que el pobre no era capaz de hacer nada.
El lobo se
infló de aire y sopló y sopló pero en su primer intento nada movió. Lo hizo
decidido una y otra vez, hasta quedar sin fuerzas ni para toser. Los animales
que acompañaban al cerdito, se burlaban del pobre lobo al cambiar de colorcito.
Fue entonces
cuando a Roberto se le ocurre, invitar al lobo a que ayude en lo que se
construye. El pobre medio mareado y asombrado, dice que sí y cae desmayado.
Cuando se despierta ve frente a él una hermosa escuela, una gran fiesta y
pastel.
Se da cuenta
que estudiar es necesario y empieza las clases con su amigo el burro Nazario.
En la
escuela de Roberto muy pronto aprende, que dentro de poco estará listo para que
enseñe.
En las
clases del cerdito la creatividad es lo que más llama la atención y éste del
medio siempre se valía para toda solución. Enseñaba a sumar con bananos y
tomates, a leer y a escribir con plantas y aguacates.
Un día en
descanso se enteran, de que a Roberto en la escuela pocos días le quedan. Ha
sido escogido por el rector, el sabio búho, para una gran labor. Emprenderá uno
de sus más largos viajes y representará a su escuela en la ciudad de Manizales.
El cerdito
medio triste y medio contento, sabe que en su granja escuela quedará el
descontento. Pero de igual forma decide confiar, en el lobo y otros animales
para la escuelita guiar.
Y aunque
quedaran muchas cosas por hacer, Roberto sabe que lo que ha entregado hará
renacer, el amor por aprender y enseñar,
a todo aquel que lo quiera intentar.
Y para
terminar este intento de cuento, diré lo que hoy se dice del cerdito maestro.
Cuenta el lobo y el burro que en la escuela de Roberto, el lema es que ¡APRENDO
Y ME DIVIERTO!